martes, 30 de marzo de 2010

Uso del Portafolio Reflexivo del Profesor - PRP

El portafolio, en estos momentos, es considerado una herramienta formativa de las más efectivas para la evaluación de una variedad de procesos formativos. Contribuye de manera esencial a la reflexión del profesorado. Esta presentación de Mª Vicenta González Argüello y Joan-Tomàs Pujolà Font nos ayuda a reflexionar sobre la práctica docente. Estas son algunas de las preguntas que podríamos hacernos:

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  • ¿Dónde estoy?
  • Contesta las siguientes preguntas:
    • ¿Qué objetivos profesionales y académicos considero que ya he alcanzado?
    • ¿Qué interrogantes se me plantean en relación a los conocimientos que en la realidad tengo sobre la enseñanza/aprendizaje?
    • ¿Qué retos emergen de mis experiencias y aprendizajes?
    • ¿Cuál es mi concepción sobre la enseñanza y mi manera de impartir clases?
  • ¿Quién soy?
  • Sobre la práctica docente completa los siguientes enunciados:
    • Mis clases se caracterizan por…
    • Planifico en función de…
    • Las actividades que suelo realizar en clase son… y se caracterizan por…
    • Los materiales y recursos que uso son…

LA ACTITUD DEL PROFESORADO CON RESPECTO AL ALUMNADO CON DISCAPACIDAD.



Lo de “escuela inclusiva” es importante, pero mucho más importante es concretar en un cambio de actitud del profesorado en general, aunque por supuesto haya profesores a los que les sobran las normas y las leyes, sencillamente tienen sentido común y con ese sentido tratan a sus alumnos, sean de necesidades educativas especiales o no.

Es una necesidad y cosa urgente el que se produzca un cambio de actitudes de todos para que faciliten la integración o mejor la inclusión del alumnado con discapacidad.
Pese a los adelantos, aún es mucho el camino que queda por recorrer y, aunque la actitud hacia las personas discapacitadas es en general positiva, el contacto con ellas lo favorece.

El profesorado en particular y el resto de la comunidad educativa en general, han de ser sensibles a la problemática del alumnado con discapacidad y deben potenciar una alta concienciación social que transmita valores y actitudes que favorezcan la solidaridad. Tanto se habla de educar en valores y sin embargo estos días las familias de los niños y niñas con discapacidad van de colegio en colegio, sin encontrar respuestas a sus demandas, y claro nadie les habla de solidaridad, solo de reservas, número de niños que tienen en las listas, etc. El sistema es así de insensible, pero el sistema educativo se compone, entre otras variables, de profesorado.

Los colectivos más excluidos son precisamente los que más necesitan la educación para superar su situación de desventaja y es el sistema educativo el que tiene que dar respuestas a estas necesidades para asegurar el aprendizaje del niño/a. Tenemos que promover el respeto y la atención a estas personas.

Las ACTITUDES tienen una influencia directa en la calidad de vida de las personas discapacitadas y el profesorado debe desterrar sentimientos de compasión, de indiferencia y pasar a ser sensatos y a tratar a todos por igual, porque entre otras cosas todos somos diferentes.

lunes, 29 de marzo de 2010

DE CÓMO HEMOS IDO APRENDIENDO A ENSEÑAR

¿Cómo es nuestra práctica educativa o, si no hemos trabajado aún como docentes, nuestra práctica educativa ideal? ¿Responde a algún modelo de enseñanza? Haciendo un análisis transversal de nuestra práctica con las características atribuidas a las diferentes perspectivas, ¿a cuál se acerca más y por qué?

Si hiciéramos una macroencuesta de nuestros centros educativos donde se reflejara desde que perspectiva se trabaja no es difícil adivinar que la respuesta sería mayoritariamente desde la perspectiva técnica. Un porcentaje pequeño habría dado el salto a la perspectiva práctica y una pequeña porción la situaríamos en la perspectiva crítica.

La perspectiva técnica si la analizáramos por niveles veríamos que está más acentuada en la Secundaria que en Infantil y Primaria. En la Secundaria siguen inmersos en aquello de que “cada cual a su aula, para seguir haciendo, básicamente lo mismo de siempre”, donde el contenido se transmite disciplinalmente, de forma compartimentada y atomizada, por áreas y donde el libro de texto se sigue a “rajatabla”.

Nos gustaría decir que nosotros somos distintos de estos profesores que hemos retratado. Hemos dejado muy atrás esa perspectiva técnica que poco rédito produce ya. La realidad es que, aunque estamos dando ese salto a una perspectiva práctica, al menos, la herencia formativa, nuestra socialización docente y el ambiente en el que nos movemos hace que vayamos más despacio de lo que nos gustaría

Queremos orientar nuestra práctica profesional a que el alumnado descubra sus capacidades y posibilidades con nuestra ayuda y mediación, enriqueciendo el clima del aula y tratando de dar respuesta a la diversidad de alumnos que hoy por hoy ocupan nuestras escuelas. Provocar la producción de aprendizaje en cada sujeto, no la reproducción, configurándose éste como un proceso genuino en cada uno de ellos. Queremos adentrarnos en una perspectiva práctica “donde recobran fuerzas el alumno y el profesor, pues ambos necesitan sentirse cercanos, compañeros de viaje, donde todos aprendemos juntos.”

Tenemos en común el hecho de estar influidos por ideas constructivistas como el aprendizaje significativo y funcional, la educación integral o la enseñanza globalizada. La aplicación del curriculum en el aula implica un proceso mucho más cercano a la perspectiva práctica, donde la subjetividad del alumno cobra relevancia y la acción educativa por ser personal, es abierta, incierta, imprevisible y creadora, aunque racional (Gimeno, 1998). Para nosotros el saber un tema es saber preguntar sobre él y Pesamos que el curriculum es una construcción social o cultural, en el que los alumnos se integran en él de forma crítica, autónoma y responsable en la sociedad que les ha tocado vivir.

¿Cómo hemos llegado a pensar como pensamos sobre educación y a actuar como actuamos? ¿De dónde proceden nuestras formas de pensar y de actuar? ¿De nuestra socialización como estudiantes y profesorado? ¿De los Planes de Formación y de cómo fueron desarrollados? ¿De la cultura institucional donde desarrollamos nuestra profesionalidad? ¿Se han visto limitadas nuestras teorías por las condiciones escolares y por las condiciones laborales?

Nuestra forma de pensar ha ido transformándose y cambiando en un largo camino que hemos recorrido desde los años de formación en la universidad, pasando por nuestros inicios docentes y nuestra etapa socializadora hasta la actualidad de maestros con muchos años de experiencia.

Partíamos de una formación inicial muy semejante y aunque cada uno tuvo experiencias socializadoras diferentes, la cultura institucional en que comenzamos nuestra andadura profesional fue similar. Coincidimos en que el peso del entorno laboral en que nos movemos es fundamental para condicionar una forma de pensar y muchas de nuestras ideas innovadoras se vieron limitadas en parte por la cultura institucional en las que nos movimos. No obstante, con el paso de los años nuestra preocupación por la formación permanente y el no sentirnos satisfechos con lo que estábamos haciendo ha hecho que vayamos estableciendo lazos y redes con compañeros que buscan “algo más” y que se encuentran en una misma línea de renovación o cambio.

Lo que ha influido en nuestra concepción de la educación y en nuestra manera de enfrentarnos a ella, ha sido el proceso de socialización vivido como docente, el contacto con la realidad educativa y el enfrentarnos día a día a las dificultades de la propia práctica educativa. Hemos aprendido mucho de compañeros experimentados que en cierto momento ejercieron de padres adoptivos y nos enseñaron cómo realizan ellos sus prácticas educativas.

La escuela actual, si no cambia en los próximos años se convertirá en una institución obsoleta y sin sentido. El papel del maestro debe cambiar y adaptarse a los tiempos. Ya no es el poseedor del conocimiento y de la información. Hoy día cualquier persona puede acceder al conocimiento desde su propia casa y en tiempo real. Por tanto, nuestro papel será el de mediadores, educadores del uso de esa información y la escuela deberá encabezar el reto que supone que los ciudadanos aprenderán a lo largo de toda la vida.

Describimos y comentamos, desde nuestra perspectiva actual, las principales etapas o ciclos formativos por los que ha transcurrido nuestras biografías y qué supusieron para nosotros.

Esta pregunta se puede enlazar con la anterior y con la práctica número 1. Todos coincidimos en que los tres años de Magisterio consistieron en lo que se ha denominado llenar la tábula rasa, es decir se nos llenaba de muchos contenidos teóricos y poca didáctica para poder enfrentarnos con garantías a nuestro nuevo desempeño profesional. ”Lejos de propiciar un conocimiento emancipador, desarrolla una visión del conocimiento objetivista, una comprensión del currículum fragmentada y una concepción del aprendizaje según la cual el alumnado es un recipiente vacío del conocimiento oficial”, (Lacey, 1977).

Como señalamos en la síntesis del primer trabajo hemos atravesado las tres corrientes de socialización y nos encontramos, en este momento, en la última de ellas. Esta etapa se denomina dialéctica, y se caracteriza porque priorizan los procesos de interacción sobre los de adaptación, es decir, la que considera al docente como agente activo. Lacey (1977), pionero de esta corriente, identificó tres situaciones, sintiéndonos más identificados con la denominada redefinición estratégica, donde el docente intenta cambiar la situación en la que se encuentra, ofrece resistencia, es crítico, cuestiona…

Hoy afrontamos una etapa nueva. Buscamos formación para “mejorar y cambiar” nuestra práctica educativa, pero también para convertirnos en motores de cambio en nuestros respectivos centros educativos. Siguiendo a Giruoux (1990,1993) decimos que es necesario que el profesor/a actúe como un intelectual crítico con capacidad de construir y utilizar su conocimiento y de comprometerse en la búsqueda de las posibilidades de transformar las teorías y las prácticas sustentadas en ellas.

¿Cómo reconstruir nuestra práctica educativa? ¿En qué cosas podríamos innovar? ¿Hay algo por lo que merecería la pena luchar? ¿Qué tendríamos que hacer para introducir esos cambios?

Por supuesto que hay algo por qué luchar y aunque suene pesado de tanto repetirlo, ¿qué necesidad teníamos gente de nuestra edad de machacarnos de nuevo con los estudios universitarios? Si estamos aquí es porque pensamos que hay que cambiar mucho en la escuela y que la única forma es con la formación del profesorado.

La educación es un proceso humano que está en permanente cambio y reajuste por lo que la práctica educativa debe de modificarse, cambiar y adaptarse, de manera que estemos en una construcción permanente. La innovación es la herramienta que nos permite cambiar nuestra práctica educativa y sobre todo cambiar la práctica conjunta.

Deseamos implicarnos en los procesos de aprendizaje relevantes de los alumnos, como procesos abiertos y emergentes. Nuestro desarrollo profesional tendrá lugar mediante el desarrollo del curriculum, entendido como un proceso de investigación que permite valorar las consecuencias de nuestra práctica para mejorar nuestras intervenciones. Pensamos que el curriculum es un proceso continuo y paralelo al de la formación continua.

¿Hasta qué punto y de qué manera las escuelas y el profesorado reconocen y capitalizan, o son incapaces de hacerlo, las flexibles identidades de una población estudiantil diversa y plural?

Anteriormente hemos señalado que la escuela se enfrenta a lo que se denomina la “Generación Y” y a una sociedad que genera profundos cambios en poquísimo tiempo. Vivimos en una aldea global y flujo de información y comunicación es vertiginoso y constante. Por otro lado, hemos pasado de ser un país de emigración a ser receptores de inmigración por lo que en nuestra cultura comienzan a convivir razas, culturas y creencias diversas.

Así mismo, existe un alumnado que presenta necesidades específica de apoyo educativo que requieren una atención especial, determinada por la normativa actual y eso supone que necesitan otra atención, necesitan más tiempo; requieren modos distintos, recursos adecuados, lo que viene a ser respeto y cariño o bien afectividad y al mismo tiempo provocación que es lo esencial para que fluya una auténtica relación entre el profesorado y el alumnado distinto, que es el que se refiere a esa “población diversa y plural”.

Estamos convencidos de que es posible alcanzar la igualdad, aunque todos somos en el fondo muy diferentes. En nuestras prácticas realizamos las medidas y las actuaciones necesarias para conseguir compensar las desigualdades existentes. La escuela y la educación del profesor son dos elementos básicos y cruciales en le proceso de la construcción de una sociedad más justa e igualitaria. El objetivo prioritario de la escuela debe orientarse a que profesores y alumnos cultiven su capacidad de pensar críticamente sobre el orden social.

Ante este reto solo hay una respuesta o una solución que se llama FORMACIÓN CONTINUA del profesorado. Formación seria y coherente con los nuevos retos que se nos presentan, no una formación burocrática de cumplimiento de sexenios o cuestiones similares.

¿En qué sentido la profesión docente está desprofesionalizándose o ampliando su profesionalización y cuáles serían sus efectos?

La materia prima no es un taco de madera o una máquina, la materia prima de nuestras escuelas son personas que están en fase de formación y que requieren una dedicación plena por parte de los educadores y de las familias. ¿Cuántos profesores/as desempeñan su labor docente compartida con otras actividades que distan mucho de la docencia y que entretienen sus pensamientos y actividades? Nuestra opinión es que hay que dedicarse solo a la educación, sin otras cosas que nos distraigan. Esa distracción nos llevaría a alejarnos de la misión que los docentes tenemos encomendada.

Creemos necesario un replanteamiento en el número de especialistas que pasan por los niveles de primaria e incluso secundaria, porque pensamos que es necesario que el alumnado tenga un punto de referencia estable, un modelo, sobre el que construya su desarrollo personal y social.

Es necesario dar cuerpo a la profesión docente para que el profesorado encuentre no solo incentivos en la formación permanente, sino que además el aprobar unas oposiciones y convertirse en funcionario no se convierta en el final de una etapa, sino en el comienzo de una “carrera profesional”.

Podría ser interesante crear un órgano de colegiación de los docentes y código deontológico como existen en otras profesiones.

¿Cuáles crees que son las principales resistencias y obstáculos a la formación continua o al desarrollo profesional del profesorado en tu entorno y a qué crees que se deben?

Las resistencias del profesorado y las barreras propias del sistema escolar y social, constituyen dos factores importantes que inciden en el desarrollo de los programas de formación continua actuando como obstáculos, Ruiz de Gauna (1997).

Se deben a concepción abstracta de la teoría y la práctica, la separación entre la formación y el desarrollo profesional, la escasa importancia de la escuela al aspecto ambiental, la homogeneización del profesorado, la pasividad, la inseguridad por los cambios, la poca decisión que tiene el profesorado y la sensación de pérdida de autonomía. Además de la función conservadora y transmisora de la cultura de la sociedad por parte de la escuela, la estructura del sistema, la burocracia organizativa y la centralización en la toma de decisiones provocan la resistencia a la innovación junto con el centralismo administrativo que reduce la autonomía de las instituciones.

Las exigencias administrativas dejan poco margen de maniobra y en ocasiones las oportunidades de formación o no responden a los intereses de los docentes o tampoco se hace el seguimiento adecuado para que lo aprendido pueda llevarse a la práctica, bien por falta de recursos, de tiempo o del personal suficiente.

Del mismo modo, la propia naturaleza del sistema educativo produce resistencias al cambio. Las exigencias administrativas dejan poco margen de maniobra y el cumplimiento con los requisitos tiene tales exigencias que consumimos gran parte de nuestras energías en la ejecución de tareas rutinarias, sin apenas dejar tiempo para las modificaciones que podrían suponer una mejora del propio sistema.

Por otro lado, existe una enorme descompensación en relación a otros cuerpos de la Administración en el procedimiento para la formación. Tenemos que formarnos en nuestro tiempo libre y además correr con los gastos que esto suponga. No se nos reconoce y tampoco se nos paga. Consecuentemente, la mujer tiene menos oportunidades puesto que además del trabajo lleva el peso de la carga familiar.

Existe también el hándicap de las escasas posibilidades de promoción dentro del Magisterio, a menos que se abandone la docencia y se desempeñe un puesto específico dentro de la Administración, por lo que muchos docentes piensan que la formación continua es más de lo mismo, no tiene incentivo.

viernes, 26 de marzo de 2010

INCLUSIÓN DEL ALUMNADO CON N.E.E.

Inclusión del alumnado con necesidades educativas especiales, como principio rector de la educación a comienzos del siglo XXI, versus exclusión

Trinidad García Figueroa. Maestra en el CEIP San Isidoro de Torredelcampo (Jaén)
08/03/2010

"Toda persona tiene derecho a la educación ".

Esta afirmación, extraída de la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 -artículo 26, sirve como introducción para la confección del presente artículo.

Pues notable es la evolución de este derecho, en relación con el alumnado con necesidades educativas especiales (a.c.n.e.e.), así como su concepto y los principios de intervención interdisciplinares aplicados en el proceso de enseñanza- aprendizaje.

Ya que la sociedad no ha estado tan concienciada y sensibilizada, como lo está actualmente, en lo concerniente a la situación de aquellas personas que presentan una discapacidad ya sea física, psíquica o sensorial.

Hoy, dicha concienciación ha llevado a todos los organismos nacionales e internacionales a legislar en este sentido, con el único objetivo de garantizar el derecho a la educación para todos.

Referencias Legislativas: Antecedentes y visión actual

La atención educativa especializada de los alumnos con dificultades tiene en España sus antecedentes oficiales en 1974, con la creación del Servicio de Recuperación y Rehabilitación de Minusválidos Físicos y Psíquicos (SEREM), que permitió a las escuelas disponer de personal complementario. Luego, la Ley General de Educación de 1970 ya contempló la educación especial mediante la creación de centros de educación especial y aulas especiales en los centros ordinarios. En 1975 se creó el Instituto Nacional de Educación Especial, que llevó a cabo el Plan Nacional de Educación Especial.

En el contexto internacional, ya a mediados de los años sesenta se introduce la idea de considerar que los alumnos que tienen déficit deben ser tratados en sus factores diferenciales aunque en el contexto común del sistema escolar, demandándose, por tanto, su integración educativa en el medio escolar.

En 1978 la Constitución Española, en consonancia con esta idea internacional, establece en su capítulo III - artículo 49: "Los poderes públicos realizarán una política de previsión, tratamiento, rehabilitación e integración de los disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos, a los que prestarán la atención especializada que requieran...".

En 1990 la L.O.G.S.E., introduce el concepto de necesidad educativa especial y se establece por primera vez en un rango de ley que la atención a estos alumnos se iniciaría desde el mismo momento de su detección (artículo 37.2).

La legalidad vigente en España; Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación:

Define este alumnado, perteneciente a un grupo dentro del catalogado con Necesidad Específica de Apoyo Educativo, como "aquel que requiera, por un periodo de su escolarización o a lo largo de toda ella, determinados apoyos y atenciones educativas específicas derivadas de su discapacidad o trastornos graves de conducta" (artículo 73).

Y establece, en el mismo preámbulo, que "la sociedad española, en los comienzos del siglo XXI tiene la convicción de la necesidad de mejorar la educación, este beneficio debe de llegar a todos sin exclusión".

Una puntualización, aunque el beneficio se refiere a la mejora de la educación..., el empleo de éste término no es del todo acertado: ¿Por qué los legisladores no emplean "derecho" en cuanto a educación se refiere? Ya que la educación no es un favor, meced, gracia, bien, socorro... sino UN DERECHO HECHO Y DERECHO, justo, existente y verdadero. Mejor expresarlo "...tiene la convicción de la necesidad de que el derecho a la educación debe de llegar a todos sin exclusión".

Pues mucho se ha avanzado desde que en el 1948 se aprobara dicho derecho (valga la redundancia), y no se aplicara de forma generalizada a toda la población, para que la escritura lo exprese con reservas aunque la noción de educación actual en su sentir se tienda a ello (derecho a la educación para todos).

Ya que, los casos de "deficiencias" muy graves, que precisan de una atención constante y muy especializada antes no asistían a ningún centro debido a que, por la gravedad de sus "déficits", eran considerados asistenciales y ahora, y bendita sea la hora, tienen derecho a la educación en un centro escolar específico.

La Inclusión Escolar como respuesta educativa

La L.O.E. declara que la escolarización del a.c.n.e.e. en unidades o centros de educación especial... sólo se llevará a cabo cuando sus necesidades no puedan ser atendidas en el marco de las Medidas de Atención a la Diversidad de los centros ordinarios. Las administraciones educativas la garantizarán, la promoverán en la educación infantil, desarrollarán programas para que sea adecuada en los centros de educación primaria y secundaria y favorecerán que pueda continuarla de manera adecuada en las enseñanzas postobligatorias (L.O.E., artículo 74.1,4,5).

Así pues, podemos observar una evolución claramente positiva de la presencia del a.c.n.e.e. en los Centros Ordinarios (y sólo como excepción, cuando esto no sea posible, en los centros específicos); Cuyo fin es apostar por unas metas similares a las del resto de personas. Finalidad de la cual, derivan los actuales Principios de Intervención:
• Sectorización: Se prestarán los recursos necesarios en el contexto habitual del alumnado.
• Integración: Supone una participación del a.c.n.e.e. en la sociedad y también una integración de la sociedad en el mundo de la discapacidad y de las diferencias individuales.
• Normalización: Tiende a que el estudiante con alguna discapacidad lleve una vida lo más normal posible, es decir, que tenga los mismos derechos y obligaciones, en la medida de lo viable, que el resto de los ciudadanos. Su educación, trabajo, relaciones sociales..., debe desarrollarse, como norma, en los medios que son habituales en su entorno socio-cultural.
• Individualización: Cada alumno recibirá la respuesta educativa adecuada a sus necesidades, contando con sus limitaciones y con SUS posibilidades educativas y procurando un desarrollo pleno de sus competencias. No entender la individualización didáctica dentro del proceso de normalización nos puede llevar a que prioricemos lo especializado e individualizado sobre lo grupal y normalizado o que trabajemos en el aula ordinaria con dos enseñanzas paralelas.
El principio de individualización nos tiene que llevar a un aula ordinaria con una única enseñanza, pero con la amplitud suficiente de actividades-situaciones, recursos... que permitan que cada uno se posicione en su zona de desarrollo próximo/ posibilidades.
• Atención a la Diversidad: Se contempla como principio para atender a una necesidad que abarca a todas las etapas educativas y a todos los alumnos y no como una medida que corresponde a las necesidades de unos pocos ["Llega el tiempo de comprender que ya no solamente los niños con n.e.e. son quienes necesitan una educación especial, sino todos aquellos alumnos que a lo largo del proceso educativo , requieren una mayor atención que el conjunto de sus compañeros, porque presentan de forma temporal o permanente problemas de aprendizaje" (Marchesi 1988)].
"Las enseñanzas... se adaptarán al alumnado con necesidad específica de apoyo educativo. Dicha adaptación garantizará el acceso, la permanencia y la progresión de este alumnado en el sistema educativo" (LOE, artículo 3.8). Se trata de conseguir que todos los ciudadanos alcancen el máximo desarrollo posible de todas sus capacidades individuales y sociales, intelectuales, culturales y emocionales, para lo que necesitan recibir una educación adaptada a sus necesidades.
• Inclusión: La adecuada respuesta educativa a todos los alumnos se concibe a partir de la Inclusión, principio rector que supone adaptar los centros educativos a la diversidad del alumnado, diversidad inherente a todo grupo humano. Entendiendo que únicamente de este modo se garantiza el desarrollo de todos, se favorece la equidad y se contribuye a una mayor cohesión social.
Principios que suponen un currículo único, como instrumentos para el desarrollo de las Competencias Básicas (Pérez Gómez, 2009) que deben alcanzar todos los alumnos, en la medida de sus posibilidades.
Para lo que es necesario que los centros gocen de autonomía pedagógica, propia de un currículo abierto y flexible como el existente.

Por consiguiente, partiendo de la idea de la no localización forzosa de los a.c.n.e.e. en un centro específico y de que el sistema educativo debe ser único, llegamos a la conclusión de que:

En el Centro Ordinario estos Principios generales de Atención a la Escolarización del a.c.n.e.e. se han de concretar en sus documentos de programación, se han de contemplar en el Proyecto del Centro, en dónde se han de definir las formas de adecuarse a las necesidades educativas de los alumnos:

a) Elaborando las adaptaciones curriculares que sean necesarias.

b) Realizando los cambios organizativos que deban introducirse para poder dar respuesta a la educación diferenciada que precisan.

c) Solicitando los recursos humanos, materiales y técnicos que hagan viables las propuestas diferenciadas.

d) La organización de las funciones de los diferentes profesionales implicados en el proceso así como la coordinación entre ellos, con la familia...

Apareciendo la Orientación y la Acción Tutorial como función docente, entre cuyas funciones destacan el conocimiento de las necesidades educativas especiales del alumnado y la adopción de medidas de atención.

Y máxime, por encima de todo, ha de reinar una actitud favorable de todos los miembros de la comunidad escolar para que dichas actuaciones/funciones se expliciten/lleven a cabo de modo efectivo y consecuentemente buscar una calidad educativa para la sociedad de nuestro país.

lunes, 15 de marzo de 2010

En qué cultura docente nos hemos socializado


Resulta difícil realizar una síntesis de experiencias que, como hemos podido comprobar, son muy diferentes entre sí pues como cualquier cuestión de esta índole tiene un componente personal notable. No obstante, aunque cada uno de nosotros ha vivido su experiencia de socialización desde parámetros distintos hay elementos comunes en todas ellas que vamos a intentar subrayar.


Todos coincidimos en que los tres años de Magisterio consistieron en lo que se ha denominado llenar la tábula rasa, es decir se nos llenaba de muchos contenidos teóricos y poca didáctica para poder enfrentarnos con garantías a nuestro nuevo desempeño profesional.Lejos de propiciar un conocimiento emancipador, desarrolla una visión del conocimiento objetivista, una comprensión del currículum fragmentada y una concepción del aprendizaje según la cual el alumnado es un recipiente vacío del conocimiento oficial”, (Lacey, 1977).


El concepto de choque de la realidad indica, según Veenman (1984), “el colapso de los ideales adquiridos durante la formación inicial por la áspera y ruda realidad de la vida diaria del aula”. Es curioso que en nuestro encuentro con dicha realidad nos topamos con aulas de más de 40 alumnos entre los que había bastantes con todo tipo de necesidades. Como se ve nuestro estreno fue de todo menos sencillo y cómodo.

Las primeras experiencias laborales son claves para el desarrollo de la docencia y tener que compatibilizar dos papeles importantes como son enseñar a tus alumnos y aprender a enseñar (Angulo, 1993) es algo muy complicado. Es un proceso que tarda años en mejorarse. Conocerse a si mismo es decisivo para que te guste la docencia y lo que haces cada día. Algunos autores dicen que un maestro tarda por término medio cinco años para que se le pueda considerar con la experiencia suficiente para afrontar los retos que la escuela y la sociedad nos impone.

Otro aspecto en el que coincidimos es que en las primeras experiencias socializadoras nos marcan las relaciones con los compañeros más veteranos, con el equipo directivo y con las familias. En función de cómo han sido esas relaciones pueden inclinar nuestro estilo de enseñanza hacia una posición más conservadora o más innovadora. Son los factores de Wildman, Niles, Magliaro y McLaughlin (1989) en cuanto a la socialización docente.

El practicum no fue un espacio clave en nuestra socialización, incluso para algunos fue una experiencia más desorientadora que otra cosa. Pensamos que el practicum debería ser un proceso tutorizado a lo largo de varios años. Es necesario mejorarlo y cambiarlo radicalmente. ¿Si los primeros años son determinantes, por qué las universidades y los centros escolares están descoordinados?

Contreras Domingo (1987) y otros autores señalan el Practicum como un espacio clave en la socialización del futuro docente por el conocimiento del contexto en el que van a trabajar y por la reconstrucción y el desarrollo del pensamiento práctico. Contreras Domingo lo denomina aprendizajes prácticos en el que se analice y reflexiones sobre la realidad.

Hemos atravesado las tres corrientes de socialización y quizás nos encontremos, en este momento, en la última de ellas. Hemos llegado a esta conclusión a raíz de las motivaciones que gente de una edad ya avanzada como nosotros ha dado el paso de ponerse a estudiar Psicopedagogía. Esta etapa se denomina dialéctica, y se caracteriza porque priorizan los procesos de interacción sobre los de adaptación, es decir, la que considera al docente como agente activo. Lacey (1977), pionero de esta corriente, identificó tres situaciones, sintiéndonos más identificados con la denominada redefinición estratégica, donde el docente intenta cambiar la situación en la que se encuentra, ofrece resistencia, es crítico, cuestiona…

sábado, 6 de marzo de 2010

Sí… La escuela es divertida, resucitemos la educación. Juntos podemos.

- PACIENCIA: “No entiendes algo a menos que seas capaz de explicárselo a tu abuela”. Albert Einstein.

- JUNTOS APRENDEMOS MÁS Y MEJOR: “Todo lo que sabemos, lo sabemos entre todos”. Antonio Machado.

- ALTRUISMO: “Si la educación te parece cara, prueba con la ignorancia”. Albert Einstein.

- LIBERTAD: “Por la ignorancia se desciende a la servidumbre, por la educación se asciende a la libertad”. Diego Luis de Córdoba.

- COMPROMISO: Los seres humanos somos imbéciles, nuestra actual y personal concepción de progreso nos lleva a un aumento en la implicación en proyectos que solo nos deja tiempo libre para quejarnos de ellos. Aníbal de la Torre.

- EDUCACIÓN PARA LA VIDA: La primera tarea de la educación es agitar la vida, dejándola libre para que se desarrolle. María Montessori.

- APRENDIZAJE: Los niños tienen la mala costumbre de no pedir permiso para empezar a aprender. Emilia Ferreiro.

- RESPETO: Todo en el que en una discusión apele a la autoridad, emplea no su inteligencia sino su memoria. Leonardo da Vinci.

¡SÍ…, LA ESCUELA ES DIVERTIDA, RESUCITEMOS LA EDUCACIÓN!

- ESPERANZA: NO OLVIDEMOS SEGUIR SONRIENDO AL EDUCAR.

¡BIENVENID@S!

QUETZAL EDUCA