miércoles, 5 de mayo de 2010


Tarea Grupal B4:
Algunos retos pendientes de la profesión de enseñar y de su formación.





1. ¿Qué demanda la nueva cultura digital al profesorado y cómo puede esta contribuir a paliar los efectos excluyentes de la brecha digital?


Las nuevas tecnologías representan una nueva forma de “estar” en el mundo y su presencia en los procesos de enseñanza son un fenómeno inevitable a medio plazo, como una herramienta que incrementará la eficacia de los procesos de enseñanza-aprendizaje del alumnado.

La brusca y acelerada aparición de las tecnologías digitales representa para la mayoría de docentes una ruptura con sus raíces culturales puesto que nos hemos socializado en la cultura de la tiza y una parte importante del profesorado no tiene experiencia de interacción con las máquinas. Es por ello que se hace imprescindible que los nuevos planes de formación contemplen lo que es un conocimiento tecnológico del medio (manejo de hardware, dominio del software) con un conocimiento didáctico de utilización del mismo (organización de actividades, integración del medio en el proceso de enseñanza, evaluación de los aprendizajes del alumnado,...).

La cuestión es que la mera introducción de las tecnologías de la información y la comunicación por sí solas no transforman, ni mejoran de manera mecánica o milagrosa la educación. No se trataría de añadir un “contenido” más a la formación del profesorado, sino de introducir una nueva perspectiva que redefina el viejo oficio de enseñar, es decir es “enseñar de otra manera”. Supondría repensar la profesión docente de manera que se dé solución al conjunto de problemas con que se enfrenta el profesorado lo que, implicaría enfrentarse a problemas éticos y políticos de primera magnitud.

La formación para el uso de las nuevas tecnologías tiene que contemplar la dimensión social del aprendizaje docente, ninguna formación es neutra. Seguir planificando y desarrollando planes y acciones formativas que tomen como unidad al docente individual es consolidar todavía más una realidad que poco aporta a la mejora y transformación de la educación como práctica emancipadora. Hay que apostar por el trabajo en equipo, colaborativo y transformador de la realidad.

La artificiosa y fragmentaria organización del conocimiento que se imparte en la escuela y de su falta de relevancia son obstáculos para una regeneración de la educación. La utilización de las nuevas tecnologías y el desarrollo de estrategias coherentes con este principio, no sólo supondrá la impugnación de gran parte de las formas de actuación del profesorado, sino de las políticas que la inspiran. Es preciso cambiar desde el interior del proyecto modernista de escuela esta organización y reivindicar el currículo como un proyecto de cultura socialmente necesaria.

Es por ello que una nueva concepción de la formación es una tarea ineludible que debería impregnar todos los ámbitos de la educación. Una concepción crítica de la formación del profesorado debe incitar y abrir las conciencias del profesorado sobre los factores que alienan a la ciudadanía y excluyen a ciertos grupos sociales promoviendo cómo actuar desde la escuela desde una perspectiva emancipatoria.

Caminamos hacia una sociedad en la que el poder se va a estructurar sobre el control del conocimiento y la información, habría que crear nuevos centros de contrapoder, redes de cultura que actuando localmente responda a un proyecto que trate de extender el conocimiento, en una sociedad más justa e igualitaria. La institución escolar, en este sentido, tendría que cumplir una función social compensadora de las desigualdades de acceso a la tecnología y esta es una responsabilidad del profesorado.

Las nueva tecnologías, nos guste o no, representan una nueva forma de “estar en el mundo” porque mediatizan el intercambio de información y de comunicación. Estamos ante “otra cultura” y sugerimos que la formación para el uso de las nuevas tecnologías contemple la dimensión social del aprendizaje docente para que éste pueda seguir desarrollándose y transformando la educación.

2. ¿De qué modo contribuirían los procesos reflexivos que hemos ido comentando en la asignatura a la toma de conciencia del profesorado sobre la diversidad cultural y su necesaria atención, para profundizar en el desarrollo de un currículo integrado e intercultural, así como de una escuela más inclusiva, plural y democrática?
Sería interesante observar hasta qué punto se incluye la diversidad cultural en el currículum, pues aunque una gran mayoría de docentes estamos concienciados tan sólo una minoría se implica de forma seria y comprometida.

Los estudios realizados manifiestan mucha incoherencia entre lo que los docentes manifiestan formalmente y lo que piensan y/o comentan en realidad de modo informal, a nivel inconsciente y profundo que aloja ideas y actitudes de carácter tácito, que son las que más influyen en la práctica educativa.

Se sigue teniendo al “alumno modelo”, ( Jackson o Perrenoud ), como referente, entendiendo como tal al que ajusta su aprendizaje a las expectativas clásicas de la institución escolar, se adapta mejor a la cultura de nuestras escuelas (orden, higiene, interés, concentración, puntualidad...). Cuando el profesor mira a los alumnos a través de este prisma ideal, las consecuencias para los niños y las niñas diferentes suelen ser de gran alcance.

El pobre rendimiento escolar del alumnado minoritario se ha atribuido históricamente a déficits inherentes al mismo alumnado o a su entorno, es decir, fuera de la responsabilidad escolar y docente. Ha sido una forma de echar balones fuera y eludir la parte de responsabilidad que nos corresponde como educadores.

Se hace imprescindible tomar conciencia del bagaje de conocimientos, creencias, actitudes, percepciones... que subyacen a la mente del docente y del que surgen de manera espontánea sus intuiciones cuando tiene que actuar y tomar decisiones en la práctica educativa cotidiana para poder comprender su actitud frente a la diversidad cultural.

La formación inicial o a la formación permanente del profesorado, debería estar orientada a su resocialización, y a ayudarnos a vernos a nosotros mismos dentro de una sociedad culturalmente diversa. Estrategias como la inmersión en centros con experiencias óptimas en multiculturalidad, el aprendizaje por modelado, la autocomprobación vivencial de las propias prácticas, el autoanálisis, lecturas apropiadas…pueden llevar al docente a una modificación de sus propias creencias y descubrir las ventajas de una Educación Multicultural.

Los procesos reflexivos que hemos analizado a lo largo de la asignatura son la base para que transformemos la escuela, para que realicemos un curriculum mucho más real e integrado, donde los aprendizajes sean siempre relevantes, un curriculum multicultural e inclusivo y un curriculum que permita la trasformación de nuestras prácticas educativas.

3. ¿Cómo deberían afectar dichos procesos reflexivos a las culturas de trabajo de los docentes?

Por experiencia sabemos que los cambios que tienen más éxito son lo que se inician en la propia escuela, como respuesta a un problema sentido internamente. Normalmente hay muchas fuerzas externas que presionan sobre el qué mejorar, y el cómo: la administración, los padres, los inspectores, los medios de comunicación, los diversos sectores sociales…., pero a los docentes lo único que se nos reserva es el cuándo hacerlo.

Para este fin, sería preciso devolvernos la palabra a los docentes, apoyarnos y escucharnos activamente sobre lo que necesitamos y lo que queremos: crear oportunidades para que se confronten los presupuestos y creencias que subyacen a nuestras prácticas, evitando crear una cultura de dependencia , eludir también cualquier propuesta que se coloque administrativamente por encima de cualquier cambio razonable, ampliar las posibilidades de autonomía curricular y metodológica del docente así como propiciar la creación de una comunidad docente en donde se pueda discutir y desarrollarse profesionalmente en común. Se habla ahora en el posible Pacto por la Educación de crear un Estatuto Profesional del Docente.

La regulación como estrategia de control para la mejora impide que el centro escolar pueda hacer su propio diseño organizativo, adaptar localmente la innovación y ser responsable de su propio desarrollo curricular. Esto hace que los profesores permanezcamos mayoritariamente aislados unos de otros, mostrándonos reacios ante la posible interacción con colegas en aspectos estrictamente profesionales. La Administración habla de Autonomía y en la realidad nos vemos continuamente controlados y fiscalizados que no evaluados.

De estas reflexiones surge la perspectiva de transformar los roles y el trabajo del profesorado, rediseñando el trabajo escolar para promover un sentido de comunidad en el centro, con unas relaciones de colegialidad y colaboración que, implicando al profesorado en el desarrollo de la institución, conduzcan a un compromiso por parte de la comunidad docente con las misiones consensuadas de dicho centro

Sería necesaria la construcción de una conciencia colectiva de los docentes pero se hace un camino difícil desde la soledad de las aulas. Se precisa para ello de la experiencia compartida, del intercambio y apoyo entre unos docentes y otros. El núcleo del trabajo conjunto debe ser el currículo escolar y el objetivo prioritario mejorar el aprendizaje de los alumnos.

Reclamar que la formación del profesorado debe ser un proceso colaborativo, una trayectoria socializada todavía sigue siendo una reivindicación necesaria en estos tiempos de feroz individualismo. “La formación debe inscribirse en el contexto organizativo de los centros”(Escudero, 1990); debe ser susceptible de articular cambios organizativos y cambios en las relaciones de los profesores; cambios que permitan la emergencia y la construcción de nuevas culturas profesionales: la «cultura de colaboración», expresada en la interdependencia de sus miembros en el trabajo como empresa conjunta, respetando la individualidad como estrategia que ayuda a cada uno a comprender mejor su enseñanza y aprender de la de los demás, dotando al centro de un sentido de comunidad, en la que existe la disposición a poner en común lo que cada uno sabe hacer, a solicitar ayuda a otros y a aportarla. En una palabra, en estas escuelas existe un ambiente comunitario de trabajo.

4. ¿Qué aportan o dejan de aportar, según tu experiencia, este tipo de cursos o asignaturas a esos propósitos?
 La revisión crítica de nuestras propias prácticas es automática.
 Las lecturas propuestas nos obligan a la reflexión y al intercambio de experiencias con los compañeros y compañeras.
 La necesidad de cambio hacia la consecución de mejores resultados con nuestros propios alumnos parte de la iniciativa propia, no viene impuesta.
 Somos capaces de proponer estrategias para la mejora educativa en nuestras aulas y en nuestros centros, por algo se empieza…esto podría ser una cadena, quién sabe.
 Nos sentimos más capaces de emplear las herramientas informáticas en las aulas y de forma absolutamente convencida.
 Tenemos otra visión de la formación del profesorado, así como sentimos la necesidad de seguir en una formación permanente.
 Desarrollo de la autorreflexión y deseos de intercambiar experiencias, confrontar ideas, posturas…

 Fomento del debate en nuestros centros para cambiar la práctica educativa diaria.
5. ¿Cómo valoras esta asignatura y qué propuestas se te ocurren para mejorarla? Los contenidos desarrollados, los recursos y procedimientos utilizados, la organización del trabajo, la participación, la evaluación… son dimensiones susceptibles de análisis; cualquier comentario, crítica o sugerencia por tu parte será bienvenida.

 Los textos nos parecen acertados y adecuados en extensión y profundidad, y nos permiten trabajarlos a fondo.
 Creemos que somos demasiados alumnos en el aula (89) para la metodología participativa que se pretende. Hay compañeros que además de no participar impiden un desarrollo normal de las clases.
 El trabajo de equipo es fundamental para intercambiar experiencias, opiniones, formas de entender la enseñanza,…
 Valoramos mucho la metodología que se sigue que nos obliga a reflexionar permanentemente sobre nuestra práctica educativa y a replantearnos nuestro trabajo. No es una tarea de memorización con la finalidad de un examen sino que es algo que nos sirve para nuestro Desarrollo Profesional.
 El uso de las Tics ha sido importante, nos ha puesto al día en aspectos necesarios como medio de autoformación y colaboración.
 Valoramos muchos más nuestro trabajo docente.
 Hemos desarrollado varias capacidades, sobre todo la capacidad para saber utilizar los contenidos y la información y contrastarla con la experiencia.
 En cuanto a las tareas grupales, hemos desarrollado el trabajo en equipo, nos hemos sentido útiles al grupo, hemos aumentado los conocimientos al confrontarlos con los de los compañeros y hemos aprendido a integrar el conocimiento adquirido.
 En general, las tareas de pequeño grupo nos motivan y nos gustan. En ellas intentamos asumir nuestros roles, participar con la idea de que el grupo salga adelante y se esfuerce. En el grupo, ha habido buena interacción y participación y hemos aprendido con él. Hemos comparados las ideas, hemos aprendido a reflexionar sobre mi trabajo, hemos aprendido a compartir el conocimiento a la vez que a evaluarnos.
 Lo más importante es que se han dado varios procesos que cambiarán nuestra forma de ver la educación y nuestro desarrollo profesional.
 Ha habido varias estrategias que hemos desarrollado, entre las que se encuentran: síntesis del conocimiento, procesos de reflexión y comparación con los demás, proceso de escucha activa, procesos de búsqueda de información, procesos de trabajo en grupo, procesos de integración del conocimiento, asunción de roles dentro de un equipo, procesos de participación en clase, procesos de autoevaluación y evaluación del trabajo de los demás, procesos metacognitivos, procesos de participación al manifestar nuestras opiniones…

martes, 27 de abril de 2010


Tarea grupal B3: Del conocimiento docente y su desarrollo. Analiza, interpreta y valora la práctica reflexiva...de los tres docentes que Wilfred Carr (1990: 4-8)

INTRODUCCIÓN:

Pensamos que esta tarea es muy interesante porque nos hace reflexionar críticamente sobre las prácticas de tres docentes y, consecuentemente, sobre las de cada uno de nosotros. Paralelamente nos ofrece la posibilidad para continuar nuestra formación desde otra óptica, aprovechando las dificultades del aula como oportunidades para el cambio y el crecimiento profesional, considerando las barreras como retos posibles de salvar, llevando a la práctica estrategias novedosas resultantes del trabajo reflexivo de un grupo que camina con la ilusión y confianza en que los cambios en educación también son posibles, aunque no fáciles.

El hecho de que las tres experiencias vengan de compañeros y compañeras de profesión también nos otorga entusiasmo. Los que como nosotros llevamos tiempo en esta profesión desconfiamos con frecuencia de las propuestas de la Administración, bien por encontrarlas carentes de significado, desajustadas con la realidad de las aulas o bien porque las sintamos como una imposición más.

Vemos posible, tras el análisis de los casos, introducir mejoras en nuestras aulas en cuanto a conceptos importantes en educación, tales como: la igualdad de oportunidades y el tipo de agrupamiento a realizar en las clases. Nos incita a innovar ideas, cuestionar nuestras concepciones y creencias e incluso nuestra metodología. Esta tarea nos hace sentirnos capaces de desarrollar nuestra autonomía.

Al reflexionar nos damos la posibilidad de crear conocimiento, mejorar la comprensión de lo que pasa en el aula, partiendo del intento de cambiar las prácticas educativas y nos dará independencia ya que como dice Contreras (1997:107) “La práctica es en sí misma un proceso de investigación”.

Hemos realizado una interpretación y un análisis, pero lo esencial en esta reflexión es que no ha sido algo individual, sino el resultado de un esfuerzo colectivo, McLaughlin (1997a).

Nos encontramos en el estudio tres aportaciones esenciales, ya que es un estudio realista, es una investigación seria, rigurosa y nos proporciona datos para la discusión y la mejora. Entendemos esta idea de reflexión como un proceso que favorece la comprensión de nuestra realidad escolar. Nos encontramos con una gran cantidad de problemas, pero tras su conocimiento podemos dar valor a esas situaciones, para que se nos activen nuestras cualidades profesionales y podamos desenvolvernos en tales situaciones cambiantes, con las que nos encontramos a diario, de manera eficiente.

El trabajo de Van Mannen (1997) señala tres formas de racionalidad en relación a la conexión teórica práctica. Estas tres formas se asemejan con los tres casos estudiados en relación al tipo de reflexión y que Zeichener y Liston (1987) identifican en tres niveles:

Reflexión técnica: El docente aplica eficientemente el conocimiento educativo que recibe de la investigación y reflexiona sobre los medios a través de los cuales alcanzar los objetivos de la enseñanza dados.
Reflexión práctica: El docente, en esta reflexión, explica y clarifica los supuestos y predisposiciones subyacentes a los asuntos prácticos y evalúa las consecuencias educativas hacia las que se orienta la acción.
Reflexión crítica: El docente llega a ser consciente de la influencia de las limitaciones ideológicas y sociales en sus prácticas y obtiene el control sobre la dirección de las mismas.

Para Stephen Kemmis(1991:3330): “ La investigación en la acción es una forma de estudio introspectivo realizado por los participantes en situaciones sociales y educativas con objeto de mejorar la racionalidad y la justicia de sus propias prácticas sociales y educativas, su entendimiento de estas prácticas y la situaciones en las que se llevan a cabo dichas prácticas. Por tanto, pensamos que los tres casos corresponden a investigaciones en acción porque su núcleo central es la autocomprensión de los que participan en los procesos de análisis de la realidad y porque presentan los rasgos específicos de la investigación-acción que Contreras Domingo (1990) destaca:

La I-A integra conocimiento y acción.
La I-A cuestiona la visión instrumental de la práctica.
La I-A es realizada por los implicados en la práctica que se investiga.
La I-A tiene como objetivo mejorar la práctica.
La I-A supone una visión sobre el cambio social.

En los tres casos podemos observar que siguen el modo de representar el ciclo de la espiral autorreflexiva de José Contreras (1994b: 159): Se da un problema práctico, se producen el análisis del problema y se recogen los datos, se analizan los datos, se produce la reflexión, a continuación, se realiza la propuesta de acción y se lleva a cabo para redefinir el problema o plantear otro nuevo.

Según Henson (1996) podemos situar los tres casos en el nivel 3: el profesor como investigador, ya que en los tres casos, los profesores/as implicados/as en el proyecto de formación, identifican el problema, planifican y diseñan la investigación y utilizan los resultados para mejorar la práctica educativa.

Tanto el tipo de investigación como el de reflexión que han utilizado estos profesores, pueden incluirse en enfoques diferentes. Todos ellos están comprometidos con la mejora de la práctica educativa, pero su postura frente al trabajo con “grupos heterogéneos” va desde la defensa a ultranza de Mary Jones, hasta las reservas de John Smith.

Consideramos también los tres casos como una oportunidad para la formación desde un enfoque constructivista y reflexivo, basado en la experiencia de docentes veteranos, pues no vemos posible este trabajo sin haber alcanzado la confianza y estabilización en la profesión que sólo se adquiere a través de años de experiencia, así lo confirma también Carter Doyle,1996.

EL CASO DE JOHN SMITH

ENFOQUE TÉCNICO Y MEDIACIONAL
Realiza una investigación que tiene en cuenta el proceso y el producto, pero intenta encontrar como principal objetivo la eficacia. Se realiza a través del enfoque tecnológico y se aplica para resolver los problemas prácticos instrumentales. Procura comprender al estudiante y explica y predice lo que pasará. Utiliza test, datos cuantitativos y análisis estadístico. Diseño un programa detallado de matemáticas para enseñar a grupos heterogéneos.

Se produce una reflexión técnica porque el investigador analiza los medios para alcanzar los objetivos de enseñanza y adaptar estos medios a la heterogeneidad del grupo. Jhon Smith reflexiona sobre la práctica educativa, pero no está encaminada hacia la autocrítica, sino hacia la confirmación de su hipótesis “los niveles de progreso son menores en grupo heterogéneos que en grupos homogéneos”.
Inicia su investigación con la medición del CI no es justificable, porque no debe ser un referente para etiquetar al alumnado. Su enfoque es positivista y sus datos son cuantitativos. Para realizar esta investigación no sería necesaria ninguna teoría práctica del profesor, ya que este nivel de reflexión está dominado por el estímulo respuesta y se llega al como, pero no al por qué de la enseñanza (Hill, 1997).

EL CASO DE DAVID EVANS

ENFOQUE PRÁCTICO
Realiza una investigación en que se identifica el problema y se define el criterio de actuación. Corresponde más a un análisis cualitativo con el que se llega a un informe de carácter reflexivo que sirve para iniciar debates. David Evans, no se pregunta sobre el cómo, sino el por qué. Busca la dinámica interna del grupo heterogéneo y consigue respuestas a los interrogantes que se hace: ¿quién habla a quién durante los debates de clase?... Intenta identificar el problema y establecer criterios de actuación, realizando un análisis cualitativo.


Es un enfoque práctico y añadiríamos que es una práctica reflexiva que es sensible a los intereses y características personales de los alumnos. Pensamos que el objetivo fundamental de la reflexión es el análisis y la evaluación de la acción educativa en su contexto como base para un análisis reflexivo que sirva para el debate, por tanto entendemos que la reflexión es práctica.

Esta investigación corresponde a un mayor avance en la reflexión. Estudia de su propia práctica, elabora estrategias, se graba, realiza fichas y entrevistas para observar lo que sucede de manera rigurosa. Realizó cambios importantes, que trató de divulgar entre sus compañeros para que la enseñanza a grupos heterogéneos llegase a ser un auténtica expresión del ideal de igualdad de oportunidades.

Aunque no sea una finalidad de la I-A, vemos claramente la oportunidad de que el conocimiento derivado de este trabajo sea aprovechable para otros, pudiendo llevar a oportunidades nuevas de investigación, nuevas inquietudes y consecuentemente a nuevas exigencias a la Administración desde la propia experiencia y voz de los docentes.
EL CASO DE MARY JONES

ENFOQUE CRÍTICO
Es una investigación que conduce a ser conscientes de la influencia de las limitaciones ideológicas y sociales en las prácticas. Deseaba reorganizar la educación para una mayor autorrealización personal y mayor igualdad de oportunidades. Narra críticamente para ser más consciente de los problemas que existen.

Es una reflexión crítica y una reconstrucción social, en la que se habla de sobre la escolarización como forma de segregación y agrupamiento de la sociedad industrial moderna. Mary Jones llega a ser consciente de los supuestos sociales en los que se ha socializado y como estos ejercen una influencia y limitan ideológica y socialmente sus prácticas educativas. Se plantea reformar el sistema y decide reinventar la enseñanza para buscar una mayor igualdad y equidad.

CONCLUSIONES.

Pensamos que lo ideal es que estas tres reflexiones hubiesen sido fruto de un esfuerzo colectivo tras la puesta en común con otros compañeros, pues de la reflexión grupal se extraerían mayores beneficios para todos. Somos de la opinión de que juntos se aprende más y mejor, pues las ideas son más elaboradas y debatidas. Este tipo de tareas nos ha exigido una mayor participación, una mejor colaboración y nuestra confianza se ha fortalecido.
Hemos visto con más claridad las aportaciones, críticas y contribuciones de los distintos autores. Como trabajo grupal nos ha servido porque hemos desarrollado el sentimiento de pertenencia al grupo, a la vez que a mantener nuestra propia autonomía a la hora de aportar lo que pensamos. No solo hemos reforzado nuestros conocimientos, sino que hemos aprendido de los compañeros. Nos ha servido para medir los niveles de conocimientos y la capacidad para integrar el conocimiento adquirido. Nos hemos sentido motivados y guiados por los demás en el proceso de aprendizaje. Hemos asumido nuestros roles dentro del grupo y hemos logrado la meta de elaborar el pensamiento crítico. Ha habido interacción y participación por parte de todos, a la vez que responsabilidad y manifestación al aportar nuestras opiniones de forma positiva. Hemos aprendido que el trabajo grupal es parte del proceso de evaluación.
Entre los cuatro miembros del grupo sumamos edades respetables, pero descubrimos con satisfacción que nuestras inquietudes son producto de nuestra propia experiencia y biografía personal. Cada uno aportamos visiones diferentes de la educación y a la vez enriquecedoras. Nuestra experiencia nos configura como docentes genuinos pero que fluimos en la misma dirección. Nos encontramos en una etapa profesional propicia para el cambio y confiamos en nuestras posibilidades.

lunes, 26 de abril de 2010

Crisis de Albert Einstein.

¨No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo”.

  • La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos.
  • La creatividad nace de la angustia, como el día nace de la noche oscura.
  • Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias.
  • Quien supera la crisis, se supera a sí mismo sin quedar ´superado´.
  • Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.
  • La verdadera crisis, es la crisis de la incompetencia.
  • El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones.
  • Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía.
  • Sin crisis no hay méritos.
  • Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia.
  • Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo.¨

Texto sobre la crisis, de Albert Einstein. Musica: Yanni - One Man´s Dream.

domingo, 18 de abril de 2010

sábado, 3 de abril de 2010

Aprender haciendo.

Os dejamos este interesante vídeo sobre el aprendizaje. Las declaraciones del profesor norteamericano Roger Schank indican un camino alternativo a las tradicionales fórmulas del sistema escolar. Una vía relacionada directamente con el espíritu central de la propuesta de trabajo por proyectos que muchos profesores  están siguiendo en sus aulas. Schank habla de la “motivación y felicidad” del alumnado como motor esencial para un aprendizaje eficaz y significativo. Estos son algunos de los conceptos que podemos expresar del vídeo:

- Se aprende haciendo.

- O lo haces personalmente, o no lo aprendes.

- Proverbio chino: Dime algo y lo olvidaré, enséñame algo y lo recordaré, pero hazme partícipe de algo y entonces aprenderé.

- ¡No hay otra forma de aprender!

- ….

jueves, 1 de abril de 2010

El liderazgo del profesor. Ilusión-Pasión-…

Pensamos que uno de los aspectos más importantes para ser un buen profesor es el liderazgo. Debemos ser capaces de unir a nuestros alumnos y alumnas en clase, cohesionarlos para constituir una verdadera comunidad de aprendizaje y sacar lo mejor de cada un@. Debemos trabajar tanto el aspecto individual, como el grupal, porque será algo muy positivo para nuestra clase, nuestro colegio y nuestra sociedad. Juntos aprenderemos más y mejor.

Os dejamos un vídeo apasionante sobre liderazgo y enseñanza, es una charla de Benjamin Zander, director de la Orquesta Filarmónica de Boston. Nos habla de cómo enseñar y de cómo sacar (y saber si lo hacemos) lo mejor de cada uno. Son 20 minutos, pero a los que lo veáis, creemos que os encantará. ¿Sus ojos brillan?

¡Esperamos que lleguemos al final con esa ilusión-pasión y capacidad para dirigir a nuestros alumn@s!

martes, 30 de marzo de 2010

Uso del Portafolio Reflexivo del Profesor - PRP

El portafolio, en estos momentos, es considerado una herramienta formativa de las más efectivas para la evaluación de una variedad de procesos formativos. Contribuye de manera esencial a la reflexión del profesorado. Esta presentación de Mª Vicenta González Argüello y Joan-Tomàs Pujolà Font nos ayuda a reflexionar sobre la práctica docente. Estas son algunas de las preguntas que podríamos hacernos:

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  • ¿Dónde estoy?
  • Contesta las siguientes preguntas:
    • ¿Qué objetivos profesionales y académicos considero que ya he alcanzado?
    • ¿Qué interrogantes se me plantean en relación a los conocimientos que en la realidad tengo sobre la enseñanza/aprendizaje?
    • ¿Qué retos emergen de mis experiencias y aprendizajes?
    • ¿Cuál es mi concepción sobre la enseñanza y mi manera de impartir clases?
  • ¿Quién soy?
  • Sobre la práctica docente completa los siguientes enunciados:
    • Mis clases se caracterizan por…
    • Planifico en función de…
    • Las actividades que suelo realizar en clase son… y se caracterizan por…
    • Los materiales y recursos que uso son…

LA ACTITUD DEL PROFESORADO CON RESPECTO AL ALUMNADO CON DISCAPACIDAD.



Lo de “escuela inclusiva” es importante, pero mucho más importante es concretar en un cambio de actitud del profesorado en general, aunque por supuesto haya profesores a los que les sobran las normas y las leyes, sencillamente tienen sentido común y con ese sentido tratan a sus alumnos, sean de necesidades educativas especiales o no.

Es una necesidad y cosa urgente el que se produzca un cambio de actitudes de todos para que faciliten la integración o mejor la inclusión del alumnado con discapacidad.
Pese a los adelantos, aún es mucho el camino que queda por recorrer y, aunque la actitud hacia las personas discapacitadas es en general positiva, el contacto con ellas lo favorece.

El profesorado en particular y el resto de la comunidad educativa en general, han de ser sensibles a la problemática del alumnado con discapacidad y deben potenciar una alta concienciación social que transmita valores y actitudes que favorezcan la solidaridad. Tanto se habla de educar en valores y sin embargo estos días las familias de los niños y niñas con discapacidad van de colegio en colegio, sin encontrar respuestas a sus demandas, y claro nadie les habla de solidaridad, solo de reservas, número de niños que tienen en las listas, etc. El sistema es así de insensible, pero el sistema educativo se compone, entre otras variables, de profesorado.

Los colectivos más excluidos son precisamente los que más necesitan la educación para superar su situación de desventaja y es el sistema educativo el que tiene que dar respuestas a estas necesidades para asegurar el aprendizaje del niño/a. Tenemos que promover el respeto y la atención a estas personas.

Las ACTITUDES tienen una influencia directa en la calidad de vida de las personas discapacitadas y el profesorado debe desterrar sentimientos de compasión, de indiferencia y pasar a ser sensatos y a tratar a todos por igual, porque entre otras cosas todos somos diferentes.

lunes, 29 de marzo de 2010

DE CÓMO HEMOS IDO APRENDIENDO A ENSEÑAR

¿Cómo es nuestra práctica educativa o, si no hemos trabajado aún como docentes, nuestra práctica educativa ideal? ¿Responde a algún modelo de enseñanza? Haciendo un análisis transversal de nuestra práctica con las características atribuidas a las diferentes perspectivas, ¿a cuál se acerca más y por qué?

Si hiciéramos una macroencuesta de nuestros centros educativos donde se reflejara desde que perspectiva se trabaja no es difícil adivinar que la respuesta sería mayoritariamente desde la perspectiva técnica. Un porcentaje pequeño habría dado el salto a la perspectiva práctica y una pequeña porción la situaríamos en la perspectiva crítica.

La perspectiva técnica si la analizáramos por niveles veríamos que está más acentuada en la Secundaria que en Infantil y Primaria. En la Secundaria siguen inmersos en aquello de que “cada cual a su aula, para seguir haciendo, básicamente lo mismo de siempre”, donde el contenido se transmite disciplinalmente, de forma compartimentada y atomizada, por áreas y donde el libro de texto se sigue a “rajatabla”.

Nos gustaría decir que nosotros somos distintos de estos profesores que hemos retratado. Hemos dejado muy atrás esa perspectiva técnica que poco rédito produce ya. La realidad es que, aunque estamos dando ese salto a una perspectiva práctica, al menos, la herencia formativa, nuestra socialización docente y el ambiente en el que nos movemos hace que vayamos más despacio de lo que nos gustaría

Queremos orientar nuestra práctica profesional a que el alumnado descubra sus capacidades y posibilidades con nuestra ayuda y mediación, enriqueciendo el clima del aula y tratando de dar respuesta a la diversidad de alumnos que hoy por hoy ocupan nuestras escuelas. Provocar la producción de aprendizaje en cada sujeto, no la reproducción, configurándose éste como un proceso genuino en cada uno de ellos. Queremos adentrarnos en una perspectiva práctica “donde recobran fuerzas el alumno y el profesor, pues ambos necesitan sentirse cercanos, compañeros de viaje, donde todos aprendemos juntos.”

Tenemos en común el hecho de estar influidos por ideas constructivistas como el aprendizaje significativo y funcional, la educación integral o la enseñanza globalizada. La aplicación del curriculum en el aula implica un proceso mucho más cercano a la perspectiva práctica, donde la subjetividad del alumno cobra relevancia y la acción educativa por ser personal, es abierta, incierta, imprevisible y creadora, aunque racional (Gimeno, 1998). Para nosotros el saber un tema es saber preguntar sobre él y Pesamos que el curriculum es una construcción social o cultural, en el que los alumnos se integran en él de forma crítica, autónoma y responsable en la sociedad que les ha tocado vivir.

¿Cómo hemos llegado a pensar como pensamos sobre educación y a actuar como actuamos? ¿De dónde proceden nuestras formas de pensar y de actuar? ¿De nuestra socialización como estudiantes y profesorado? ¿De los Planes de Formación y de cómo fueron desarrollados? ¿De la cultura institucional donde desarrollamos nuestra profesionalidad? ¿Se han visto limitadas nuestras teorías por las condiciones escolares y por las condiciones laborales?

Nuestra forma de pensar ha ido transformándose y cambiando en un largo camino que hemos recorrido desde los años de formación en la universidad, pasando por nuestros inicios docentes y nuestra etapa socializadora hasta la actualidad de maestros con muchos años de experiencia.

Partíamos de una formación inicial muy semejante y aunque cada uno tuvo experiencias socializadoras diferentes, la cultura institucional en que comenzamos nuestra andadura profesional fue similar. Coincidimos en que el peso del entorno laboral en que nos movemos es fundamental para condicionar una forma de pensar y muchas de nuestras ideas innovadoras se vieron limitadas en parte por la cultura institucional en las que nos movimos. No obstante, con el paso de los años nuestra preocupación por la formación permanente y el no sentirnos satisfechos con lo que estábamos haciendo ha hecho que vayamos estableciendo lazos y redes con compañeros que buscan “algo más” y que se encuentran en una misma línea de renovación o cambio.

Lo que ha influido en nuestra concepción de la educación y en nuestra manera de enfrentarnos a ella, ha sido el proceso de socialización vivido como docente, el contacto con la realidad educativa y el enfrentarnos día a día a las dificultades de la propia práctica educativa. Hemos aprendido mucho de compañeros experimentados que en cierto momento ejercieron de padres adoptivos y nos enseñaron cómo realizan ellos sus prácticas educativas.

La escuela actual, si no cambia en los próximos años se convertirá en una institución obsoleta y sin sentido. El papel del maestro debe cambiar y adaptarse a los tiempos. Ya no es el poseedor del conocimiento y de la información. Hoy día cualquier persona puede acceder al conocimiento desde su propia casa y en tiempo real. Por tanto, nuestro papel será el de mediadores, educadores del uso de esa información y la escuela deberá encabezar el reto que supone que los ciudadanos aprenderán a lo largo de toda la vida.

Describimos y comentamos, desde nuestra perspectiva actual, las principales etapas o ciclos formativos por los que ha transcurrido nuestras biografías y qué supusieron para nosotros.

Esta pregunta se puede enlazar con la anterior y con la práctica número 1. Todos coincidimos en que los tres años de Magisterio consistieron en lo que se ha denominado llenar la tábula rasa, es decir se nos llenaba de muchos contenidos teóricos y poca didáctica para poder enfrentarnos con garantías a nuestro nuevo desempeño profesional. ”Lejos de propiciar un conocimiento emancipador, desarrolla una visión del conocimiento objetivista, una comprensión del currículum fragmentada y una concepción del aprendizaje según la cual el alumnado es un recipiente vacío del conocimiento oficial”, (Lacey, 1977).

Como señalamos en la síntesis del primer trabajo hemos atravesado las tres corrientes de socialización y nos encontramos, en este momento, en la última de ellas. Esta etapa se denomina dialéctica, y se caracteriza porque priorizan los procesos de interacción sobre los de adaptación, es decir, la que considera al docente como agente activo. Lacey (1977), pionero de esta corriente, identificó tres situaciones, sintiéndonos más identificados con la denominada redefinición estratégica, donde el docente intenta cambiar la situación en la que se encuentra, ofrece resistencia, es crítico, cuestiona…

Hoy afrontamos una etapa nueva. Buscamos formación para “mejorar y cambiar” nuestra práctica educativa, pero también para convertirnos en motores de cambio en nuestros respectivos centros educativos. Siguiendo a Giruoux (1990,1993) decimos que es necesario que el profesor/a actúe como un intelectual crítico con capacidad de construir y utilizar su conocimiento y de comprometerse en la búsqueda de las posibilidades de transformar las teorías y las prácticas sustentadas en ellas.

¿Cómo reconstruir nuestra práctica educativa? ¿En qué cosas podríamos innovar? ¿Hay algo por lo que merecería la pena luchar? ¿Qué tendríamos que hacer para introducir esos cambios?

Por supuesto que hay algo por qué luchar y aunque suene pesado de tanto repetirlo, ¿qué necesidad teníamos gente de nuestra edad de machacarnos de nuevo con los estudios universitarios? Si estamos aquí es porque pensamos que hay que cambiar mucho en la escuela y que la única forma es con la formación del profesorado.

La educación es un proceso humano que está en permanente cambio y reajuste por lo que la práctica educativa debe de modificarse, cambiar y adaptarse, de manera que estemos en una construcción permanente. La innovación es la herramienta que nos permite cambiar nuestra práctica educativa y sobre todo cambiar la práctica conjunta.

Deseamos implicarnos en los procesos de aprendizaje relevantes de los alumnos, como procesos abiertos y emergentes. Nuestro desarrollo profesional tendrá lugar mediante el desarrollo del curriculum, entendido como un proceso de investigación que permite valorar las consecuencias de nuestra práctica para mejorar nuestras intervenciones. Pensamos que el curriculum es un proceso continuo y paralelo al de la formación continua.

¿Hasta qué punto y de qué manera las escuelas y el profesorado reconocen y capitalizan, o son incapaces de hacerlo, las flexibles identidades de una población estudiantil diversa y plural?

Anteriormente hemos señalado que la escuela se enfrenta a lo que se denomina la “Generación Y” y a una sociedad que genera profundos cambios en poquísimo tiempo. Vivimos en una aldea global y flujo de información y comunicación es vertiginoso y constante. Por otro lado, hemos pasado de ser un país de emigración a ser receptores de inmigración por lo que en nuestra cultura comienzan a convivir razas, culturas y creencias diversas.

Así mismo, existe un alumnado que presenta necesidades específica de apoyo educativo que requieren una atención especial, determinada por la normativa actual y eso supone que necesitan otra atención, necesitan más tiempo; requieren modos distintos, recursos adecuados, lo que viene a ser respeto y cariño o bien afectividad y al mismo tiempo provocación que es lo esencial para que fluya una auténtica relación entre el profesorado y el alumnado distinto, que es el que se refiere a esa “población diversa y plural”.

Estamos convencidos de que es posible alcanzar la igualdad, aunque todos somos en el fondo muy diferentes. En nuestras prácticas realizamos las medidas y las actuaciones necesarias para conseguir compensar las desigualdades existentes. La escuela y la educación del profesor son dos elementos básicos y cruciales en le proceso de la construcción de una sociedad más justa e igualitaria. El objetivo prioritario de la escuela debe orientarse a que profesores y alumnos cultiven su capacidad de pensar críticamente sobre el orden social.

Ante este reto solo hay una respuesta o una solución que se llama FORMACIÓN CONTINUA del profesorado. Formación seria y coherente con los nuevos retos que se nos presentan, no una formación burocrática de cumplimiento de sexenios o cuestiones similares.

¿En qué sentido la profesión docente está desprofesionalizándose o ampliando su profesionalización y cuáles serían sus efectos?

La materia prima no es un taco de madera o una máquina, la materia prima de nuestras escuelas son personas que están en fase de formación y que requieren una dedicación plena por parte de los educadores y de las familias. ¿Cuántos profesores/as desempeñan su labor docente compartida con otras actividades que distan mucho de la docencia y que entretienen sus pensamientos y actividades? Nuestra opinión es que hay que dedicarse solo a la educación, sin otras cosas que nos distraigan. Esa distracción nos llevaría a alejarnos de la misión que los docentes tenemos encomendada.

Creemos necesario un replanteamiento en el número de especialistas que pasan por los niveles de primaria e incluso secundaria, porque pensamos que es necesario que el alumnado tenga un punto de referencia estable, un modelo, sobre el que construya su desarrollo personal y social.

Es necesario dar cuerpo a la profesión docente para que el profesorado encuentre no solo incentivos en la formación permanente, sino que además el aprobar unas oposiciones y convertirse en funcionario no se convierta en el final de una etapa, sino en el comienzo de una “carrera profesional”.

Podría ser interesante crear un órgano de colegiación de los docentes y código deontológico como existen en otras profesiones.

¿Cuáles crees que son las principales resistencias y obstáculos a la formación continua o al desarrollo profesional del profesorado en tu entorno y a qué crees que se deben?

Las resistencias del profesorado y las barreras propias del sistema escolar y social, constituyen dos factores importantes que inciden en el desarrollo de los programas de formación continua actuando como obstáculos, Ruiz de Gauna (1997).

Se deben a concepción abstracta de la teoría y la práctica, la separación entre la formación y el desarrollo profesional, la escasa importancia de la escuela al aspecto ambiental, la homogeneización del profesorado, la pasividad, la inseguridad por los cambios, la poca decisión que tiene el profesorado y la sensación de pérdida de autonomía. Además de la función conservadora y transmisora de la cultura de la sociedad por parte de la escuela, la estructura del sistema, la burocracia organizativa y la centralización en la toma de decisiones provocan la resistencia a la innovación junto con el centralismo administrativo que reduce la autonomía de las instituciones.

Las exigencias administrativas dejan poco margen de maniobra y en ocasiones las oportunidades de formación o no responden a los intereses de los docentes o tampoco se hace el seguimiento adecuado para que lo aprendido pueda llevarse a la práctica, bien por falta de recursos, de tiempo o del personal suficiente.

Del mismo modo, la propia naturaleza del sistema educativo produce resistencias al cambio. Las exigencias administrativas dejan poco margen de maniobra y el cumplimiento con los requisitos tiene tales exigencias que consumimos gran parte de nuestras energías en la ejecución de tareas rutinarias, sin apenas dejar tiempo para las modificaciones que podrían suponer una mejora del propio sistema.

Por otro lado, existe una enorme descompensación en relación a otros cuerpos de la Administración en el procedimiento para la formación. Tenemos que formarnos en nuestro tiempo libre y además correr con los gastos que esto suponga. No se nos reconoce y tampoco se nos paga. Consecuentemente, la mujer tiene menos oportunidades puesto que además del trabajo lleva el peso de la carga familiar.

Existe también el hándicap de las escasas posibilidades de promoción dentro del Magisterio, a menos que se abandone la docencia y se desempeñe un puesto específico dentro de la Administración, por lo que muchos docentes piensan que la formación continua es más de lo mismo, no tiene incentivo.

viernes, 26 de marzo de 2010

INCLUSIÓN DEL ALUMNADO CON N.E.E.

Inclusión del alumnado con necesidades educativas especiales, como principio rector de la educación a comienzos del siglo XXI, versus exclusión

Trinidad García Figueroa. Maestra en el CEIP San Isidoro de Torredelcampo (Jaén)
08/03/2010

"Toda persona tiene derecho a la educación ".

Esta afirmación, extraída de la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 -artículo 26, sirve como introducción para la confección del presente artículo.

Pues notable es la evolución de este derecho, en relación con el alumnado con necesidades educativas especiales (a.c.n.e.e.), así como su concepto y los principios de intervención interdisciplinares aplicados en el proceso de enseñanza- aprendizaje.

Ya que la sociedad no ha estado tan concienciada y sensibilizada, como lo está actualmente, en lo concerniente a la situación de aquellas personas que presentan una discapacidad ya sea física, psíquica o sensorial.

Hoy, dicha concienciación ha llevado a todos los organismos nacionales e internacionales a legislar en este sentido, con el único objetivo de garantizar el derecho a la educación para todos.

Referencias Legislativas: Antecedentes y visión actual

La atención educativa especializada de los alumnos con dificultades tiene en España sus antecedentes oficiales en 1974, con la creación del Servicio de Recuperación y Rehabilitación de Minusválidos Físicos y Psíquicos (SEREM), que permitió a las escuelas disponer de personal complementario. Luego, la Ley General de Educación de 1970 ya contempló la educación especial mediante la creación de centros de educación especial y aulas especiales en los centros ordinarios. En 1975 se creó el Instituto Nacional de Educación Especial, que llevó a cabo el Plan Nacional de Educación Especial.

En el contexto internacional, ya a mediados de los años sesenta se introduce la idea de considerar que los alumnos que tienen déficit deben ser tratados en sus factores diferenciales aunque en el contexto común del sistema escolar, demandándose, por tanto, su integración educativa en el medio escolar.

En 1978 la Constitución Española, en consonancia con esta idea internacional, establece en su capítulo III - artículo 49: "Los poderes públicos realizarán una política de previsión, tratamiento, rehabilitación e integración de los disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos, a los que prestarán la atención especializada que requieran...".

En 1990 la L.O.G.S.E., introduce el concepto de necesidad educativa especial y se establece por primera vez en un rango de ley que la atención a estos alumnos se iniciaría desde el mismo momento de su detección (artículo 37.2).

La legalidad vigente en España; Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación:

Define este alumnado, perteneciente a un grupo dentro del catalogado con Necesidad Específica de Apoyo Educativo, como "aquel que requiera, por un periodo de su escolarización o a lo largo de toda ella, determinados apoyos y atenciones educativas específicas derivadas de su discapacidad o trastornos graves de conducta" (artículo 73).

Y establece, en el mismo preámbulo, que "la sociedad española, en los comienzos del siglo XXI tiene la convicción de la necesidad de mejorar la educación, este beneficio debe de llegar a todos sin exclusión".

Una puntualización, aunque el beneficio se refiere a la mejora de la educación..., el empleo de éste término no es del todo acertado: ¿Por qué los legisladores no emplean "derecho" en cuanto a educación se refiere? Ya que la educación no es un favor, meced, gracia, bien, socorro... sino UN DERECHO HECHO Y DERECHO, justo, existente y verdadero. Mejor expresarlo "...tiene la convicción de la necesidad de que el derecho a la educación debe de llegar a todos sin exclusión".

Pues mucho se ha avanzado desde que en el 1948 se aprobara dicho derecho (valga la redundancia), y no se aplicara de forma generalizada a toda la población, para que la escritura lo exprese con reservas aunque la noción de educación actual en su sentir se tienda a ello (derecho a la educación para todos).

Ya que, los casos de "deficiencias" muy graves, que precisan de una atención constante y muy especializada antes no asistían a ningún centro debido a que, por la gravedad de sus "déficits", eran considerados asistenciales y ahora, y bendita sea la hora, tienen derecho a la educación en un centro escolar específico.

La Inclusión Escolar como respuesta educativa

La L.O.E. declara que la escolarización del a.c.n.e.e. en unidades o centros de educación especial... sólo se llevará a cabo cuando sus necesidades no puedan ser atendidas en el marco de las Medidas de Atención a la Diversidad de los centros ordinarios. Las administraciones educativas la garantizarán, la promoverán en la educación infantil, desarrollarán programas para que sea adecuada en los centros de educación primaria y secundaria y favorecerán que pueda continuarla de manera adecuada en las enseñanzas postobligatorias (L.O.E., artículo 74.1,4,5).

Así pues, podemos observar una evolución claramente positiva de la presencia del a.c.n.e.e. en los Centros Ordinarios (y sólo como excepción, cuando esto no sea posible, en los centros específicos); Cuyo fin es apostar por unas metas similares a las del resto de personas. Finalidad de la cual, derivan los actuales Principios de Intervención:
• Sectorización: Se prestarán los recursos necesarios en el contexto habitual del alumnado.
• Integración: Supone una participación del a.c.n.e.e. en la sociedad y también una integración de la sociedad en el mundo de la discapacidad y de las diferencias individuales.
• Normalización: Tiende a que el estudiante con alguna discapacidad lleve una vida lo más normal posible, es decir, que tenga los mismos derechos y obligaciones, en la medida de lo viable, que el resto de los ciudadanos. Su educación, trabajo, relaciones sociales..., debe desarrollarse, como norma, en los medios que son habituales en su entorno socio-cultural.
• Individualización: Cada alumno recibirá la respuesta educativa adecuada a sus necesidades, contando con sus limitaciones y con SUS posibilidades educativas y procurando un desarrollo pleno de sus competencias. No entender la individualización didáctica dentro del proceso de normalización nos puede llevar a que prioricemos lo especializado e individualizado sobre lo grupal y normalizado o que trabajemos en el aula ordinaria con dos enseñanzas paralelas.
El principio de individualización nos tiene que llevar a un aula ordinaria con una única enseñanza, pero con la amplitud suficiente de actividades-situaciones, recursos... que permitan que cada uno se posicione en su zona de desarrollo próximo/ posibilidades.
• Atención a la Diversidad: Se contempla como principio para atender a una necesidad que abarca a todas las etapas educativas y a todos los alumnos y no como una medida que corresponde a las necesidades de unos pocos ["Llega el tiempo de comprender que ya no solamente los niños con n.e.e. son quienes necesitan una educación especial, sino todos aquellos alumnos que a lo largo del proceso educativo , requieren una mayor atención que el conjunto de sus compañeros, porque presentan de forma temporal o permanente problemas de aprendizaje" (Marchesi 1988)].
"Las enseñanzas... se adaptarán al alumnado con necesidad específica de apoyo educativo. Dicha adaptación garantizará el acceso, la permanencia y la progresión de este alumnado en el sistema educativo" (LOE, artículo 3.8). Se trata de conseguir que todos los ciudadanos alcancen el máximo desarrollo posible de todas sus capacidades individuales y sociales, intelectuales, culturales y emocionales, para lo que necesitan recibir una educación adaptada a sus necesidades.
• Inclusión: La adecuada respuesta educativa a todos los alumnos se concibe a partir de la Inclusión, principio rector que supone adaptar los centros educativos a la diversidad del alumnado, diversidad inherente a todo grupo humano. Entendiendo que únicamente de este modo se garantiza el desarrollo de todos, se favorece la equidad y se contribuye a una mayor cohesión social.
Principios que suponen un currículo único, como instrumentos para el desarrollo de las Competencias Básicas (Pérez Gómez, 2009) que deben alcanzar todos los alumnos, en la medida de sus posibilidades.
Para lo que es necesario que los centros gocen de autonomía pedagógica, propia de un currículo abierto y flexible como el existente.

Por consiguiente, partiendo de la idea de la no localización forzosa de los a.c.n.e.e. en un centro específico y de que el sistema educativo debe ser único, llegamos a la conclusión de que:

En el Centro Ordinario estos Principios generales de Atención a la Escolarización del a.c.n.e.e. se han de concretar en sus documentos de programación, se han de contemplar en el Proyecto del Centro, en dónde se han de definir las formas de adecuarse a las necesidades educativas de los alumnos:

a) Elaborando las adaptaciones curriculares que sean necesarias.

b) Realizando los cambios organizativos que deban introducirse para poder dar respuesta a la educación diferenciada que precisan.

c) Solicitando los recursos humanos, materiales y técnicos que hagan viables las propuestas diferenciadas.

d) La organización de las funciones de los diferentes profesionales implicados en el proceso así como la coordinación entre ellos, con la familia...

Apareciendo la Orientación y la Acción Tutorial como función docente, entre cuyas funciones destacan el conocimiento de las necesidades educativas especiales del alumnado y la adopción de medidas de atención.

Y máxime, por encima de todo, ha de reinar una actitud favorable de todos los miembros de la comunidad escolar para que dichas actuaciones/funciones se expliciten/lleven a cabo de modo efectivo y consecuentemente buscar una calidad educativa para la sociedad de nuestro país.

lunes, 15 de marzo de 2010

En qué cultura docente nos hemos socializado


Resulta difícil realizar una síntesis de experiencias que, como hemos podido comprobar, son muy diferentes entre sí pues como cualquier cuestión de esta índole tiene un componente personal notable. No obstante, aunque cada uno de nosotros ha vivido su experiencia de socialización desde parámetros distintos hay elementos comunes en todas ellas que vamos a intentar subrayar.


Todos coincidimos en que los tres años de Magisterio consistieron en lo que se ha denominado llenar la tábula rasa, es decir se nos llenaba de muchos contenidos teóricos y poca didáctica para poder enfrentarnos con garantías a nuestro nuevo desempeño profesional.Lejos de propiciar un conocimiento emancipador, desarrolla una visión del conocimiento objetivista, una comprensión del currículum fragmentada y una concepción del aprendizaje según la cual el alumnado es un recipiente vacío del conocimiento oficial”, (Lacey, 1977).


El concepto de choque de la realidad indica, según Veenman (1984), “el colapso de los ideales adquiridos durante la formación inicial por la áspera y ruda realidad de la vida diaria del aula”. Es curioso que en nuestro encuentro con dicha realidad nos topamos con aulas de más de 40 alumnos entre los que había bastantes con todo tipo de necesidades. Como se ve nuestro estreno fue de todo menos sencillo y cómodo.

Las primeras experiencias laborales son claves para el desarrollo de la docencia y tener que compatibilizar dos papeles importantes como son enseñar a tus alumnos y aprender a enseñar (Angulo, 1993) es algo muy complicado. Es un proceso que tarda años en mejorarse. Conocerse a si mismo es decisivo para que te guste la docencia y lo que haces cada día. Algunos autores dicen que un maestro tarda por término medio cinco años para que se le pueda considerar con la experiencia suficiente para afrontar los retos que la escuela y la sociedad nos impone.

Otro aspecto en el que coincidimos es que en las primeras experiencias socializadoras nos marcan las relaciones con los compañeros más veteranos, con el equipo directivo y con las familias. En función de cómo han sido esas relaciones pueden inclinar nuestro estilo de enseñanza hacia una posición más conservadora o más innovadora. Son los factores de Wildman, Niles, Magliaro y McLaughlin (1989) en cuanto a la socialización docente.

El practicum no fue un espacio clave en nuestra socialización, incluso para algunos fue una experiencia más desorientadora que otra cosa. Pensamos que el practicum debería ser un proceso tutorizado a lo largo de varios años. Es necesario mejorarlo y cambiarlo radicalmente. ¿Si los primeros años son determinantes, por qué las universidades y los centros escolares están descoordinados?

Contreras Domingo (1987) y otros autores señalan el Practicum como un espacio clave en la socialización del futuro docente por el conocimiento del contexto en el que van a trabajar y por la reconstrucción y el desarrollo del pensamiento práctico. Contreras Domingo lo denomina aprendizajes prácticos en el que se analice y reflexiones sobre la realidad.

Hemos atravesado las tres corrientes de socialización y quizás nos encontremos, en este momento, en la última de ellas. Hemos llegado a esta conclusión a raíz de las motivaciones que gente de una edad ya avanzada como nosotros ha dado el paso de ponerse a estudiar Psicopedagogía. Esta etapa se denomina dialéctica, y se caracteriza porque priorizan los procesos de interacción sobre los de adaptación, es decir, la que considera al docente como agente activo. Lacey (1977), pionero de esta corriente, identificó tres situaciones, sintiéndonos más identificados con la denominada redefinición estratégica, donde el docente intenta cambiar la situación en la que se encuentra, ofrece resistencia, es crítico, cuestiona…

sábado, 6 de marzo de 2010

Sí… La escuela es divertida, resucitemos la educación. Juntos podemos.

- PACIENCIA: “No entiendes algo a menos que seas capaz de explicárselo a tu abuela”. Albert Einstein.

- JUNTOS APRENDEMOS MÁS Y MEJOR: “Todo lo que sabemos, lo sabemos entre todos”. Antonio Machado.

- ALTRUISMO: “Si la educación te parece cara, prueba con la ignorancia”. Albert Einstein.

- LIBERTAD: “Por la ignorancia se desciende a la servidumbre, por la educación se asciende a la libertad”. Diego Luis de Córdoba.

- COMPROMISO: Los seres humanos somos imbéciles, nuestra actual y personal concepción de progreso nos lleva a un aumento en la implicación en proyectos que solo nos deja tiempo libre para quejarnos de ellos. Aníbal de la Torre.

- EDUCACIÓN PARA LA VIDA: La primera tarea de la educación es agitar la vida, dejándola libre para que se desarrolle. María Montessori.

- APRENDIZAJE: Los niños tienen la mala costumbre de no pedir permiso para empezar a aprender. Emilia Ferreiro.

- RESPETO: Todo en el que en una discusión apele a la autoridad, emplea no su inteligencia sino su memoria. Leonardo da Vinci.

¡SÍ…, LA ESCUELA ES DIVERTIDA, RESUCITEMOS LA EDUCACIÓN!

- ESPERANZA: NO OLVIDEMOS SEGUIR SONRIENDO AL EDUCAR.

¡BIENVENID@S!

QUETZAL EDUCA